Una radio de locos
Radio LT22 La Colifata festeja su decimoctavo aniversario. Desde los jardines del neuropsiquiátrico Borda, los internos y ex internos comparten con los oyentes y los participantes la experiencia de la primera radio del mundo hecha por enfemos mentales.

Foto: eltiempo.com
“Hoy La Colifata está de fiesta”, repetía Jagger, un ex interno de 25 años que hace 9 integra la radio. Durante todo el mes de agosto la radio festejó sus 18 años de emisiones y este sábado en particular celebraron el cumpleaños del histórico colifato, El Beat. Alrededor de 60 personas se juntaron en torno al tradicional mural de La Colifata para compartir la experiencia de la primera radio en el mundo hecha en un manicomnio.

El mural
Una consola, tres computadoras, un amplificador y tres micrófonos bastan para que los oyentes puedan sintonizar FM 100.1 y escuchar todos los sábados de 14:30 a 19:30 la radio que se produce y se emite desde los jardines del Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial Dr. José T. Borda.
Bajo la supervisión del psicólogo Alfredo Olivera, fundador y director de la radio, la emisión del sábado 22 de agosto comenzó con el programa Radio Perú, a cargo del interno Julito. La charla entre el conductor y el oyente peruano se realizó vía Skype, un canal usado por La Colifata para posibilitar la comunicación intercultutal. De los casi cuatro millones de radioescuchas, muchos son extranjeros y lo hacen desde Internet.
La programación es muy variada e incluye espacios literarios, poéticos, políticos, programas deportivos, de reflexión y contestaciones a los mensajes de la audiencia.

Foto: desdeelmanicomio.blogspot
Para la mayoría de los porteños, el Borda se encuentra intrínsecamente ligado a la versión más sombría, siniestra y temible de los manicomios. Encierro, enajenación, miseria, maltrato y promiscuidad son algunas de las ideas que integran el imaginario colectivo. ¿Su consecuencia? La exclusión.
Los muros que bordean el predio de la calle Dr. Ramón Carrillo al 300 son tan sólo el símbolo de una separación física. “Los internos del Borda pasan muchos años encerrados y como consecuencia pierden sus referencias sociales. Este rechazo causa mucho sufrimiento,” afirmó Olivera. Así surgió en agosto de 1991 este poyecto radial con la expectativa de utilizarlo como herramienta de inclusión social. “La radio los ayuda a trabajar las dificultades de exclusión por medio de la palabra,” aclaró el psicólogo.

Foto: Blog idealistas.org
“Somos personas y no locos peligrosos”, sostuvo Sergio Ariel del Yeso, ‘Pajarito’, y agregó que La Colifata le abrió las puertas a la sociedad. En esta radio-terapia se trata que lo internos abandonen el prejuicio impuesto por el mundo exterior y comiencen a valorar antes que su patología su condición de persona.
La radio trabaja a partir de uso del lenguaje, la creación, la imaginación y la comunicación. “Algo tan sencillo como esto es clave para estimular las capacidades de cada uno y devolverles las habilidades sociales, el sentido de pertenencia, la valoración propia y la autoconfianza”, explicó Olivera.
“Para mí La Colifata es el espacio donde me expreso con total libertad y así voy creando mi personalidad”, compartió Alexis, actual interno del Borda. Todos asintieron y se formó una opinión consensuada: La Colifata es un espacio de expresión y de libertad. Jagger lo resumió para todos: “Acá es dónde nos abrimos los que estamos encerrados en nosotros mismos”.

Foto: blog idealistas.org
Abu, una mujer de voz suave y pelo blanco, desembocó en esta radio luego de la muerte de su madre. “La Colifata es mi madre sustituta. Acá recibo integración, apoyo, respeto y cariño. Es la primera vez en mi vida que pienso: esto es para mí”, confesó emocionada.
Sin embargo, romper los muros de la exclusión no es tarea fácil. Y los colifatos lo saben bien. “Esta radio es una isla en el mundo, dentro de ella estamos protegidos, pero del otro lado de los muros las cosas son muy diferentes”, comentó Plumita, una mujer teatral que se describe como una “maestra ciruela”.

Foto: blog idealistas.org
”La Colifata se trata de que evolucionemos como personas. Acá nos sentimos útiles, hacemos algo por alguien, tenemos un proyecto. El que no tiene un proyecto muere”, sentenció Plumita.
Cuando empezó a oscurecer unos grandes focos de luz permitieron seguir con la emisión. Pasadas las 19 se proyectaron escenas de un video clip de la banda española El Canto del Loco, en el que habían participado algunos colifatos y que había provocado una discusión durante el programa Acuse de Visitas.

Foto: Martina Lagorio
En medio de la transmisión, todos se pusieron de pie para cantarle el “feliz cumpleaños” a El Beat. Mientras se repartía la torta, sus compañeros colifatos hicieron al aire caiñosas dedicatorias a su amigo “el rockero”.
A las 20, la emisora se despidió de su audiencia. Los colifatos y los visitantes se dispersaron entre afectuosos abrazos. Algunos tenían un largo camino a casa. Otros estaban a unos pocos pasos de su habitación en el Borda.
A 18 años de su puesta en marcha, Alfredo Olivera cree que todavía hay mucho por hacer. “El estigma social de la locura no se cambia de la noche a la mañana,” explicó el psicólogo, “tratamos de forjar un punto de contacto sensible entre los colifatos y la gente de afuera y que eso sea el puntapié para una transformación. Es un trabajo permanente.”