17 millones de argentinos son pobres o indigentes. La pobreza esta en aumento y el futuro de la Argentina en deterioro. Para algunos hay que cubrir las necesidades hoy, otros piensan en cambiar el futuro.
Desde hace tres años, la Argentina se encuentra en un proceso de decaimiento social y económico. El fuerte aumento de la inflación a principios de 2007 y el debilitamiento del mercado de trabajo durante el primer semestre de 2008 decantan en la situación actual.
Según la consultora privada Ecolatina, en el primer semestre de 2009 la pobreza trepó al 31,8% y la indigencia al 11,7%. Esto implica que 12,7 millones de argentino son pobres y 4,7 millones son indigentes, por lo que más de 17 millones de argentinos tienen sus necesidades básicas insatisfechas.
El panorama es claro: pobreza, indigencia, desempleo, altos niveles de deserción escolar. Aunque las estadísticas lo comprueban, basta con salir a la calle para percibir esta realidad.
La eterna disputa acerca de la solución se pone en relieve: el asistencialismo o la ayuda a largo plazo.
Voy Con Vos: una apuesta a la educación
Voy Con Vos es un grupo formado por jóvenes universitarios que buscan mejorar la calidad de vida de los habitantes de los Lotes 42 y 20 en los alrededores de Tres Isletas, provincia de Chaco. Desde el 2007, esta ONG apadrina a dos escuelas rurales y entrega becas a los lugareños para que terminen los estudios secundarios.
“Priorizamos por encima de todo la educación y la formación cultural, familiar, en temas de salud y demás” explicó Santiago Herrera, uno de los 30 miembros de Voy Con Vos. Estos jóvenes apuestan a la educación como herramienta que permite salir de la situación de ignorancia y pobreza en busca de un futuro diferente.
Un estudio efectuado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina reveló que alrededor de 750.000 chicos de entre 6 y 17 años están fuera del sistema escolar y hay casi 4.000.000 de adultos que no terminaron la escuela primaria y su nivel educativo es deficiente.
“Nuestro objetivo es que los chicos terminen el secundario y puedan tener una herramienta de trabajo,” expresó Inés Hughes, integrante de Voy Con Vos. En su programa de becas ya se insertaron diez jóvenes que estudian en una secundaria técnica y dos adultos que están estudiando computación y odontología. Pero también se hacen actividades de formación y estimulación de las diferentes capacidades como talleres de dibujo, manualidades, tejido, salud y educación sexual.
“Sabemos que esta gente tiene muchísimas necesidades que deben ser cubiertas”, manifestó Santiago Herrera, “pero nuestra visión es muy clara: no regalamos nada, no queremos ser Papa Noel”.
Noche de la Caridad: ayudar aquí y ahora
Florencia Gómez Vara tiene 23 años y es voluntaria hace un año en la Parroquia San Nicolás de Bari. Esta es una de las quince parroquias de Buenos Aires que llevan a cabo la Noche de la Caridad, que nació en agosto de 1999 y busca acompañar al “sin techo”, acercándole una mano solidaria y un plato de comida.

Una voluntaria entega comida a un "sin techo". Foto: Soledad Aznarez
“Soy voluntaria porque me cansé de hacer ojos ciegos a la gente que todos los días veo en la calle”, reveló Florencia. Los lunes, martes y miércoles, los asistentes de la parroquia reparten 800 platos de comida caliente. “No es que nunca más van a tener hambre, pero por lo menos nos aseguramos tres noches se llenen el estómago”, explicó la joven voluntaria.
“En los últimos meses se acercó mucha gente con ganas de ayudar”, afirmó María Laura Gutiérrez, secretaria de la parroquia. La mayoría de los voluntarios son mujeres, muchas jóvenes y también adultas en general mayores a 40 años. “La gente ve que hay mucha necesidad, necesidad urgente y que de alguna manera debe hacerse frente al hambre y al frío”, comentó Gutiérrez.
Hoy regalar el pez, pero enseñarle a pescar
Para solucionar un problema hay que corregir sus causas. Quien no recibe educación no tiene las herramientas para generar un cambio en el rumbo de su vida, para afrontar obstáculos, para pensar y crear. Pero lo cierto es que un tercio de los argentinos no cubren sus necesidades básicas. Y hasta que los programas a lago plazo surtan efecto, la ayuda inmediata es necesaria.
En Talcahuano al 2000 vive Pedro, un beneficiario de la Noche de la Caridad. Desde su cama de cartones en la vereda dice: “Un plato de comida me saca el hambre hoy. La educación va a hacer que mis hijos nunca tengan hambre. Pero yo hoy necesito comer”. Dar abrigo, comida o techo no está mal. Muchos argentinos lo necesitan. Pero deben estar acompañados de planes con proyección que busquen un cambio a largo plazo.
Martina, la idea original está buena; creo que más para un editorial que para una nota periodística. Simplemente, porque es una discusión de hace años, y tenías muy poco espacio.
En el texto, hay tres bloques duros de información, faltó mayor relación entre los subtítulos. Tal vez hubiese convenido mencionar más instituciones, para no identificar cada una con un “paradigma”.
El TP está aprobado.
Saludos, Maricruz